Clasificaciòn de la depresiòn

Publicado el 30/11/09 | Categoría: Datos Curiosos

Hoy día se habla de tres tipos básicos de depresión que responden a las denominaciones de Trastorno Depresivo Mayor, Distimia y Trastorno Bipolar. Veámoslo más en detalle.

Trastorno Depresivo Mayor
Se caracteriza por una combinación de síntomas que interfieren en la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras. Es un tipo de depresión muy incapacitante. Puede manifestarse sólo una vez en la vida pero por lo general lo hace varias veces. Se dice que se sufre cuando se tienen al menos cinco de los siguientes síntomas durante un período de 2 semanas:
» Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día o casi cada día.
» Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día, casi cada día.
» Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso o pérdida o aumento del apetito casi cada día.
» Insomnio o hipersomnia casi cada día
» Agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día.
» Fatiga o pérdida de energía casi cada día.
» Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados casi cada día.
» Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse -o indecisión- casi cada día.
» Pensamientos recurrentes de muerte, ideas suicidas recurrentes sin un plan específico o tentativa de suicidio o elaboración de un plan específico para suicidarse.
Los síntomas deben ser persistentes y provocar malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. Obviamente, habrá además que descartar que puedan deberse a los efectos de algún fármaco que se esté tomando, a una enfermedad distinta o se expliquen por haber sufrido recientemente algún trauma de fuerte carga emocional.

La Distimia
La Distimia es un tipo de depresión menos grave e incluye síntomas crónicos (a largo plazo) que no incapacitan tanto pero interfieren en el funcionamiento y el bienestar de la persona. Se caracteriza por un estado de ánimo crónico ligeramente depresivo que está presente la mayor parte del día de la mayoría de los días durante al menos 2 años. Muchas personas con distimia también pueden padecer episodios depresivos severos en algún momento de su vida. Sus síntomas más frecuentes son:
» Sentimientos de incompetencia.
» Pérdida generalizada de interés o del placer.
» Aislamiento social.
» Sentimientos de culpa o tristeza referidos al pasado.
» Sentimientos subjetivos de irritabilidad o ira excesiva.
» Descenso de la actividad, la eficiencia y la productividad.

El Trastorno bipolar
El Trastorno Bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión). Esos cambios pueden ser dramáticos y rápidos aunque lo más frecuente es que sean graduales. Cuando una persona está en la fase depresiva del ciclo puede padecer de uno, de varios o de todos los síntomas del trastorno depresivo. Cuando está en la fase maníaca la persona puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía.
La manía a menudo afecta sobre el modo de pensar, el juicio y la manera de comportarse con relación al entorno. Puede llevar a que la persona se meta en graves problemas y en situaciones embarazosas. Por ejemplo, en la fase maníaca el individuo puede sentirse feliz o eufórico, tener proyectos grandiosos, tomar decisiones de negocios descabelladas o involucrarse en situaciones que en circunstancias normales no haría.
Se trata de una enfermedad que puede afectar a cualquiera pero si uno o ambos padres tienen un desorden bipolar hay mayor probabilidad de que los hijos la manifiesten. La historia familiar de abuso de drogas o de alcohol puede también estar asociada con el trastorno bipolar en los adolescentes.
Hoy se diferencian tres tipos de trastorno bipolar:
» El tipo I -o clásico- donde se produce una fase maníaca tan acusada que el paciente requiere generalmente hospitalización ya que las depresiones son intensas. El paciente sufre alucinaciones e incluso delirios cuando se encuentra en fase de manía. Su conducta es totalmente desordenada.
» En el tipo II aparecen depresiones intensas y fases de euforia moderadas que no requieren el ingreso hospitalario y se denominan hipomanía.
» Finalmente, la del tipo IIII se denomina ciclotimia y se define mediante la sucesión de hipomanías y fases depresivas -leves o moderadas- que hacen que quien las sufre parezca una persona inestable e imprevisible.

El paciente, durante la fase depresiva, presenta los siguientes síntomas:
» Dificultad para tomar decisiones.
» Disminución del interés en las actividades diarias.
» Disminución del placer producido por las actividades cotidianas.
» Ensimismamiento.
» Fatiga que dura semanas o meses.
» Insomnio.
» Lentitud exagerada.
» Pensamientos anormales sobre la muerte.
» Pensamientos sobre el suicidio, planificación de suicidio o intentos de suicidio.
» Pérdida de la autoestima.
» Pérdida del apetito.
» Pérdida involuntaria de peso.
» Problemas de concentración o fácil distracción por sucesos sin trascendencia.
» Sentimientos de culpabilidad excesivos o inapropiados.
» Sentimientos de desesperanza o minusvalía.
» Somnolencia diurna persistente.

Los síntomas en la fase maníaca son:
» Agitación.
» Alucinaciones.
» Aumento de las actividades orientadas hacia metas.
» Aumento en la actividad dirigida al plano social o sexual.
» Aumento involuntario del peso.
» Autoestima alta.
» Bajo control del temperamento.
» Compromiso excesivo y dañino en actividades placenteras que tienen un gran potencial de producir consecuencias dolorosas (andar en juergas, tener múltiples compañeros sexuales, consumir alcohol y otras drogas).
» Creencias falsas (delirios).
» Exaltación del estado de ánimo.
» Ideas fugaces o pensamiento acelerado.
» Incremento en la actividad involuntaria (es decir, caminar de un lado a otro, torcer las manos)
» Inquietud excesiva.
» Logorrea (hablar más de lo usual o tener la necesidad de continuar hablando).
» Menor necesidad de dormir.
» Patrón de comportamiento de irresponsabilidad extrema.

Cabe añadir que los síntomas maníacos y depresivos se pueden dar simultáneamente o en una sucesión rápida en la denominada fase mixta.

RECOMENDACIONES GENERALES
Las recomendaciones básicas generales para quienes sufren una depresión son las siguientes:
» Modificar en la medida de lo posible los acontecimientos provocadores con cambios ambientales.
» Reevaluar las metas y las normas del paciente para que se vuelva más realista impidiendo la posibilidad de que insista en el fracaso.
» Desarrollar expectativas de control resaltando las habilidades sociales y comunicativas relevantes de la persona y aumentando las actividades generales de modo que existan más oportunidades de resultados positivos así como proporcionar estrategias de autocontrol eficaces.
» Modificar atributos poco realistas de los fracasos resaltando las circunstancias que impiden el resultado deseado.
» Modificar atributos poco realistas de éxito resaltando las cualidades personales relevantes (fomento de la autoestima).
» Facilitar al paciente un mínimo de horas de descanso y ocio así como de sueño.
» Evitar el consumo de sustancias que actúan como "ladrones de nutrientes" como los azúcares y las harinas blancas ya que impiden la absorción de nutrientes fundamentales.
» Evitar el café y el alcohol pues ambos son excitantes poco recomendables.
» Aumentar el consumo de alimentos ricos en triptófano: plátanos, higos, dátiles, pan integral, pavo, etc.
» Evitar las grasas saturadas.

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